Viaje Ackerknecht

Un Viaje de la Mano de Erwin Ackerknecht*

Reseña de su libro Medicine at the Paris Hospital, 1794-1848

Andrea Mestre
María Camila Molina
Isabella Ossa
María Carolina Pérez
Andrea Rivera
Alejandra Rodríguez
Carmen Santos

Universidad del Rosario

 

El libro “Medicine at the Paris hospital, 1794-1848” escrito por Erwin Ackerknecht, narra el proceso de transformación de la medicina abordando el cambio desde una perspectiva teórica magistral a una observacional y experimental, a lo largo de 55 años en la Escuela de Paris. De esta manera, el autor incorpora los factores socioculturales y políticos de la época en su análisis, sumergiendo al lector en el contexto histórico de la medicina y permitiéndole entender los distintos pensamientos y circunstancias que moldearon el cambio.

La obra narra desde finales del siglo XVIII, cuando la medicina fue influenciada por la doctrina filosófica sensualista y descubrimientos científicos como el estetoscopio de Laennec originaron un modelo basado en la observación y la experiencia. Dicho modelo, fomentado por personajes como Cabanis, Pinel, Laennec, Corvirsart entre otros, se oponía a la corriente netamente teórica, argumentando que la teoría desaparecía en la camilla. A partir de este pensamiento, Antoine-François Fourcroy forja la Nueva Ley en 1794, la cual además de impulsar la medicina práctica, otorgó a la cirugía una posición dentro de la medicina; hecho que fortaleció el estudio de la anatomía patológica. En consecuencia, los hospitales se convierten en los nuevos talleres de la medicina, y en centros de enseñanza e investigación. A su vez, fueron reformados, agrandados y sus condiciones mejoraron. Dada la nueva metodología clínica, se da un aumento de personal médico, quienes por consiguiente adquieren un poder social, económico y político dentro de la sociedad. Respecto a este último, los médicos tuvieron voz en muchos de los acontecimientos del momento por medio de posiciones de alto nivel como embajadores, prefectos e incluso alcaldes.

La Escuela francesa de medicina entra en decadencia a raíz de un vacío en el conocimiento de enfermedades, lo que conllevó, dada la cotidianidad de la muerte, a que el pueblo optara por una filosofía de “vivir el día a día”. Ante esta decadencia, Alemania reacciona para convertirse en el centro de referencia del conocimiento en cuanto a la investigación de enfermedades. Francia, en cabeza de Claude Bernard y Pasteur, enfoca la medicina hacia el estudio de enfermedades en el laboratorio, que, gracias a los avances en bioquímica y fisiología, logran retribuirle al país su estatus perdido. Por consiguiente, la práctica médica se limita al diagnóstico y excluye su abordaje terapéutico.  Posterior a esto, surgen dos corrientes opuestas; la primera basada en ensayo y error, y la segunda, potenciada por Pinel, quien fundamentaba su práctica en el uso de medicamentos simples y naturales, realzando la importancia de la higiene como pilar terapéutico de la medicina de la observación. Francia se convierte en pionera de la higiene y prevención individual y comunitaria durante la primera mitad del siglo XIX. A raíz de la preocupación por las epidemias, el manejo de animales muertos, cárceles y hospitales, surge la necesidad de abordar la medicina desde una perspectiva salubrista.

El aumento de la especificidad en conocimiento impulsa un desarrollo de las especialidades médicas y, por tanto, de los hospitales especializados. La mejor tesis sobre esta aparición se debe a la tendencia del localismo y solidismo fomentados por Bichat, quien consideraba al órgano y sus partes como fuente de enfermedad, permitiendo así un tratamiento más certero. Las especialidades de la época fueron: anatomía patológica, psiquiatría, dermatología, venerología, urología, ortopedia, otología y medicina legal, siendo la primera la de mayor relevancia.

Seguidamente, con el objetivo de realizar un acercamiento crítico e imparcial al texto de Erwin Ackerknecht, es pertinente resaltar algunos aspectos positivos y negativos de la obra:

Si bien es cierto que el texto logra brindar gran cantidad de ejemplos, estos no son siempre para el beneficio del lector. En muchas ocasiones resulta tedioso, debido a que los ejemplos son numerosos y terminan siendo sólo nombres que no le dan ninguna orientación al lector. Esto se puede evidenciar a lo largo del texto, por ejemplo, en el capítulo XVI el cual trata sobre los extranjeros que migraron a París para llevar a cabo sus estudios en medicina. En este capítulo se mencionan distintos nombres, lo cual demuestra una gran experticia en el tema. Sin embargo, la profundización de los personajes más relevantes, contribuiría al enriquecimiento de la comprensión del lector.

En segundo lugar, el libro no podría considerarse universal porque no todo quien lo lea podrá entender las referencias que utiliza Ackerknecht, lo que termina debilitando los argumentos a los ojos de un lector que pretenda utilizar este texto como una introducción a la historia de la medicina. Por otro lado, una contextualización es imprescindible para el buen entendimiento de este libro, puesto que sus descripciones incluyen datos que requieren de un conocimiento no sólo científico sino histórico profundo. Esto se puede observar en gran medida en el capítulo IV, “The School”, donde el autor habla de varias revoluciones en la historia francesa para elucidar sobre desarrollos científicos que acontecían simultáneamente. No obstante, al no especificar sobre la naturaleza de dichas revoluciones, el lector puede confundirse fácilmente con fechas y sucesos, tornándose complejo seguir el hilo de la historia.

En contraste, un aspecto positivo a resaltar es la adecuada estructuración de los temas en capítulos, lo cual ofrece al lector un panorama ordenado sobre los hechos relevantes durante el período aludido. Aunque el texto es una traducción al inglés, este conserva su esencia y el lector puede comprender en general el mensaje. Por el contrario, como ya fue mencionado anteriormente, la obra no es universal, por lo que se recomendaría la implementación de pies de página que aclaren términos y contextualicen al lector, con el fin de evitar perder el hilo conductor de la historia.

Finalmente, se puede afirmar que Erwin Ackerknecht cumple con el propósito de proporcionar al lector herramientas esenciales para comprender el contexto sociohistórico del desarrollo de la medicina, durante el período comprendido entre finales del siglo XVIII y primera mitad del siglo XIX. Sin embargo, se considera que la obra requiere de un conocimiento previo sobre la historia de la medicina, por consiguiente, no se recomendaría a lectores que no se encuentran previamente contextualizados. La obra presenta y analiza elementos de gran importancia para el desarrollo de la medicina clínica moderna, por lo cual se hace una especial invitación a próximos lectores, los cuales quieran sumergirse en la medicina de la época.

Bibliografía

Ackerknecht E. Medicine at the Paris hospital, 1794-1848. 1a Ed. Baltimore: The Johns Hopkins Press; 1967.

Notas

* Esta reseña fue realizada como parte del curso Sociohumanismo I (4° semestre Medicina) en Septiembre de 2016.

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