Auscultación ~ Juanita Marulanda

LA AUSCULTACIÓN*

Juanita Marulanda Vera

La auscultación es un método para explorar al paciente que consiste en examinar los sonidos producidos por algunos órganos y actualmente hace parte del examen físico de rutina. También se describe como “la apreciación con el sentido del oído de los fenómenos acústicos originados en el organismo” (1). Hay tres tipos de auscultación dependiendo del lugar donde se realice: cardiovascular, pulmonar y abdominal; lo ideal es buscar sonidos anómalos en el fondo. El término viene del latín Auscultāre que significa escuchar con atención. El instrumento que se utiliza para llevar a cabo la auscultación es el estetoscopio inventado por René Laennec en 1816 y perfeccionado durante el s. XIX.

Esta práctica, al igual que la percusión, se pudo crear gracias al “Sensualismo”, filosofía en la que se basó la medicina durante el siglo XIX para explicar las patologías desde lo percibido a través de los sentidos como fuente primaria de conocimiento. Como la prueba de la orina para determinar la diabetes (gusto), el olor de una herida (olfato), el color de una extremidad (vista) y esta técnica en la que el sentido de la audición tiene el papel principal.

Antes de que se creara el estetoscopio, se acercaba directamente el oído al pecho. Hay registros de que Hipócrates sostiene las primeras ideas de auscultación. Double, en 1811 describe en su libro Séméïologie Générale: “aplicar el oído a la pared torácica para oír ruidos durante la respiración” (2). Sin embargo, la mayoría de los médicos consideraban esta práctica muy íntima e incómoda tanto para ellos como para los pacientes.

Laennec concibió el estetoscopio en circunstancias que él relató como azarosas en su tratado De l’auscultation médiate (1819) y que luego, con diversas variaciones acabó convirtiéndose en relato legendario del anecdotario médico: En 1816, durante el examen a un paciente, el cual era muy obeso para escuchar claramente los ruidos cardiacos, decidió usar una hoja de papel enrollada y notó la diferencia en el volumen del sonido. Cuando él hizo este hallazgo no sabía muy bien a lo que se enfrentaba y se sorprendió con los descubrimientos en el cambio de los ruidos cardiacos los cuales clasificó con metáforas, caracterizándolos como “el ronroneo de un gato, el susurro de una botella o el tintinear de la plata, entre muchos otros”. Los sonidos eran muy difíciles de escuchar para muchos médicos, debido a que se necesitaba una capacidad auditiva buena para captar los matices y mucho silencio en el ambiente.

El aprendizaje de la auscultación fue un proceso largo y tortuoso para los médicos; se necesitaba (y necesita) disciplina y experticia. Consistía en diferenciar sonidos, interpretarlos y sistematizarlos, “el oído tenía que transformarse en un ojo que cumpliera la función de una lengua” (3). La técnica necesita un rito específico pues se fijan puntos de auscultación y acciones como toser, respirar hondo, resoplar, entre otras, con las que se espera escuchar ciertos ruidos dependiendo del lugar donde se ausculta y muchos médicos de la época criticaron que podían generar dolor innecesario.

Gracias a la invención del estetoscopio se pudo generar dentro de la medicina la cultura de la técnica de la auscultación la cual tuvo un proceso largo de aceptación hasta finales del siglo XIX para poder identificar sus beneficios a la hora de examinar a un paciente pues se creía que la observación, la palpación y el relato del paciente eran suficientes. Para el diagnóstico de patologías era esencial porque el médico “era su propio instrumento”. El contexto social en el cual se desarrolló, en el que no se consideraba ética e higiénica una proximidad tan grande entre el médico y el paciente, influyó en la adopción de esta práctica, y también contribuyó a promover un espacio personal de separación entre ambas partes.

Bibliografía

1. Argente H, Alvarez M. (2013). Semiología médica: fisiopatología, semiotecnia y propedéutica. Buenos Aires: Editorial Panamericana, 2° Edición.

2. Double F.-J. (1811). Séméïologie générale ou Traité des signes et de leur valeur dans les maladies. Paris: Croullebois.

3. Johannisson, K. (2006). Los signos: El médico y el arte de la lectura del cuerpo. Barcelona: Melusina, pp. 107-178 (esp. 133-139).

4. Lachmund, J. (1999). “Making Sense of Sound: Auscultation and Lung Sound Codification in Nineteenth-Century French and German Medicine”. Science, Technology & Human Values, 24(4), 419–450.

5. Vicente P. (2016). “Etimología de Auscultar”. Diccionario etimológico deChile, 2001-2016.

6. Doctor Andry (1846). Tratado práctico de percusión y auscultación. Traducido por T. Santero T. Madrid: Imprenta de D. Vicente de Lalama, T1.

7. Ackerknecht, E. H. (1967). Medicine in the Paris hospital, 1794-1848. Baltimore: The John Hopkins Press.

Notas

* Este texto fue producido en octubre de 2016 por la autora, para la Enciclopedia Latinoamericana Biomédica Universal editada por el Dr. Arsenio Morobinski, dentro del curso Sociohumanismo I (4° semestre de la carrera de Medicina), impartido en la Universidad del Rosario, Bogotá.

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