Los espacios de la medicina en la modernidad

Sofía A. López Ramírez*

La medicina contemporánea cuenta con políticas, programas, instituciones y tecnologías que responden a sus necesidades y a la promoción de la salud, derecho de todos los individuos. Por ello, es de suma importancia conocer los sucesos que conformaron la medicina moderna, razón por la cual el historiador William Bynum pone al servicio del lector un recorrido por la evolución de la medicina en esta breve introducción a su historia. En el texto, Bynum toma como referencia cinco espacios en los cuales se sitúa el médico y examina su contexto histórico para representar brevemente  el desarrollo de la medicina hasta llegar al mundo contemporáneo, y mostrar cómo estos espacios influyeron para construir la medicina como hoy la conocemos.

Bynum muestra la trascendencia de los cinco espacios mencionados en la actualidad por su contribución e incorporación a la medicina moderna. Primero, propone una medicina en la cabecera de la cama, dirigida al paciente desde un pensamiento hipocrático, que se incluye en la modernidad con la creación de la atención primaria, programa orientado a la promoción de la salud en el individuo, la familia y la comunidad (1). En segundo lugar, muestra la medicina en la biblioteca, que surge por la aparición de textos tales como los manuscritos de Hipócrates y Galeno a los cuales antiguamente solo tenían acceso aquellos destacados en el área de la salud y posteriormente, medios de comunicación como la revista. En la actualidad, Bynum plantea que los libros son reemplazados por las tecnologías digitales ya que proveen acceso inmediato a la información de interés. Sin embargo, la facilidad de obtención de información ha influenciado la relación médico-paciente, pues ahora el paciente puede investigar sobre la patología con anterioridad y por la información obtenida, cierta o no, en ocasiones se puede mostrar retador en la consulta, conduciendo a un desequilibrio de poder en la relación, aunque sin perder el respeto por el médico (1).

La medicina en el hospital es el tercer espacio mencionado por Bynum. En este se ve inicialmente, un trato al paciente bastante individual que con el surgimiento de signos diagnósticos, convirtió la consulta en un escenario basado en la inspección, palpación, percusión y auscultación que llevaría a la abstracción de la enfermedad y la objetificación del individuo. Estas técnicas y configuraciones han trascendido a la modernidad, convirtiendo el hospital en un espacio determinante en la medicina (1). Igualmente, la evolución de los hospitales no solo abarca la clínica sino también la arquitectura y economía, por lo que ahora encontramos hospitales similares a hoteles, administrados bajo modelos empresariales, con gran cantidad de servicios prestados y elevados costos de acceso, temática controversial en la modernidad (1).

Otro espacio mencionado por Bynum es la medicina en la comunidad. Epidemias como las de cólera contribuyeron al desarrollo de la salud pública y sus estrategias de prevención de enfermedades por medio de políticas de seguridad, limpieza ambiental, vacunación, higiene y alimentación, las cuales permanecen hasta la actualidad para lograr una vigilancia de la salud (1). Finalmente, Bynum habla del laboratorio, espacio de la medicina que preserva el modelo empírico tradicional. A través de la experimentación, permitió el descubrimiento de microorganismos causales de enfermedad y dio a conocer procesos fisiológicos del cuerpo que hicieron múltiples aportes a las especialidades médicas. En la actualidad se evidencia la contribución del laboratorio con sus aportes desde la fisiología, bacteriología y la farmacéutica que optimizan el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad (1).

Considero que este libro cuenta con un lenguaje claro y una narrativa cautivadora para el lector. Como el título indica, Bynum expone de manera concisa desarrollos históricos acontecidos en un extenso periodo de tiempo para mostrar al lector algunos de los espacios de la medicina que por su relevancia llegaron a influir y construir la medicina en el mundo moderno. Así mismo, es interesante la manera en que expone la cronología de la evolución de la medicina teniendo como hilo conductor algunos de los espacios en los que se desarrolla, de manera que el lector conoce la importancia y contribución de cada espacio en la estructuración de la ciencia de la salud en la actualidad.

Es notable ver cómo los espacios de la medicina propuestos en el libro trascendieron al mundo moderno, influenciados en gran medida por los pensamientos hipocráticos y las tecnologías que los impulsaron y se mantuvieron como determinantes de las ciencias de la salud. Así pues, se evidencia la retoma del pensamiento hipocrático sobre la importancia del paciente en la creación de la atención primaria y políticas de cuidado ambiental e individual, que mantienen la promoción de la salud como derecho fundamental (1). Igualmente, resalto la crítica de Bynum frente al peso que tiene la evolución de la tecnología en espacios de la medicina como la biblioteca, el hospital y el laboratorio. Si bien ésta ha traído grandes beneficios a nivel diagnóstico e investigativo, su disponibilidad ha generado gran controversia en la actualidad con relación a los libros, que se encuentran en declive por el fácil acceso a la información en las plataformas. Sin embargo, Bynum muestra que además de promover una aproximación inmediata a la información, genera cambios en la relación médico-paciente por pacientes retadores que en ocasiones, cuestionan al médico por la información obtenida en internet y son situaciones que pueden presentarse en el consultorio y que como médicos en formación, debemos tener en cuenta en la práctica (1).

Adicionalmente, el libro y lo aprendido en clase me permiten entender que en la literatura hay diferentes interpretaciones de la historia y estructuración de la medicina. Bynum utiliza algunos espacios para mostrar el desarrollo cronológico de la medicina hasta el mundo moderno. En contraste, por ejemplo, en Los signos Karin Johannison muestra la evolución de la medicina desde la semiótica y los cambios en la relación médico-paciente, determinada por una consulta ahora basada en la exploración del cuerpo mediante el tacto y el desarrollo de nuevas herramientas diagnósticas del siglo XX tales como la auscultación y los rayos X que se anteponen al relato del paciente (2).

Teniendo en cuenta lo anterior, es interesante la forma en que Bynum explica la configuración de la medicina del mundo moderno a través de algunos espacios en los que se sitúa el médico, mostrando cómo la aplicación de herramientas tecnológicas de diagnóstico, experimentaciones, políticas y programas en pro de la salud, conforman la mecánica reguladora de la medicina moderna. No obstante, el método que utiliza Bynum para mostrar la evolución de la medicina solo hace parte de una de las múltiples formas de contar brevemente la historia, ejemplificando la subjetividad de la interpretación de los elementos que permiten darle una cronología a la conformación de la medicina hasta la actualidad.

Referencias:

1. Bynum, W. (2008). The History of Medicine: A Very Short Introduction. New York: Oxford University Press.

2. Johannisson, K. (2006). Los signos: El médico y la lectura del cuerpo. Barcelona: Melusina.

Notas:

* Esta reseña (del libro Bynum W. The History of Medicine (A Very Short Introduction). New York: Oxford University Press, 2008), fue realizada por la autora en mayo de 2017 en el contexto del curso Sociohumanismo I (4° semestre Medicina, Universidad del Rosario).

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