Electrocardiografo ~ Nicolas Sierra Rivas

ELECTROCARDIÓGRAFO

Nicolás Sierra Rivas*

Es imposible escuchar esta palabra y no imaginar a un cardiólogo, hábil y concentrado, observando las líneas que suben y bajan en el papel mientras trata a su paciente. Y no es para menos, a pesar de que a finales del siglo XIX gran cantidad de expertos (entre ellos Fick, Wenckebach, Gaskell, o Mackenzie) decidieron dedicarse exclusivamente a estudiar el corazón (1), fue gracias al electrocardiógrafo que hubo una mayor profundización en el estudio de este órgano y así, una consolidación de la cardiología. El hecho de poder observar el funcionamiento del corazón en tiempo real permitió a varios investigadores (como Lewis o Herrick) realizar experimentos nunca antes elaborados (fig. 1) produciendo grandes avances, tales como la comprensión de la fisiopatología del infarto o la fibrilación auricular (2), enfermedades de gran importancia actualmente.

Sierra-1b

Fig. 1. a. Electrocardiógrafo de inicios del siglo XX utilizado por Thomas Lewis (6). b. Trazado hecho por James Herrick de un paciente con infarto de miocardio. Tiempo atrás de experimentar con pacientes ya se habían hecho ligaduras de arterias coronarias en perros para observar cambios en el trazado. Tanto Lewis como Herrick lo hicieron, pero sólo el segundo comprensió los cambios en el ECG debido a una causa mencionada posteriormente en este texto. (2)

Fue tanta la influencia del ECG en la consolidación de esta especialidad que, en 1925, la estación cardiaca del hospital de la universidad de Michigan era “un instrumento grande en el que los cables conectaban cada habitación con el electrocardiógrafo ubicado centralmente” (3). Esta misma estación, de la mano del médico Frank Wilson, acogió a expertos de muchas partes del mundo para hacer cursos de posgrado en electrocardiografía, produciendo tan alto impacto que permitió un gran progreso de la cardiología en países no tan desarrollados como Brasil.

Pero si algo hay que destacar de este trascendental aparato, es que su historia es un claro reflejo de cómo el contexto cultural, social y económico de la época puede afectar el desarrollo de la ciencia.

En lo cultural, se observa cómo la concepción del investigador frente a la tecnología determina radicalmente sus avances. Tal es el caso de Thomas Lewis (1881-1945) (personaje fundamental pues promovió la utilidad diagnóstica del galvanómetro de cuerda (fig. 2), futuro Electrocardiógrafo, diseñado por Willem Einthoven) quien al no concebir la tecnología como ayuda al lado de la cama del paciente, sino como método de aprendizaje semiológico, nunca comprendió cómo determinar el infarto en el electrocardiograma (2).

Einthoven String Galvanometer

Fig. 2. Galvanómetro de cuerda construido por Einthoven

Esto, porque no se puede hacer semiología de una onda eléctrica, ya que, obviamente, no es perceptible al ojo humano. En cambio, James Herrick (1861-1954), un poco más “tecno-céntrico”, logró determinar un electrocardiograma con infarto a través de casi los mismos experimentos que Lewis. Hablando de lo económico y social, no hay mejor ejemplo que la Cambridge Scientific Instrument Company (CSI) que junto con la firma Edelmann fueron los primeros en comercializar el galvanómetro de cuerda inventado por Einthoven. La CSI es un caso muy especial porque su rediseño del electrocardiógrafo, gestionado por el director de la firma, Horace Darwin (1851-1928), estuvo conectado quizá más con la voluntad de resolver un problema científico por medio del diseño técnico que obtener rápidas ganancias a partir de él. De hecho, los registros confirman que sus ganancias muchas veces no lograban cubrir los gastos en desarrollo de equipos especializados (4). Al ser parte de la Royal Society y contar con el gran apoyo del ambiente académico en Cambridge, no solo logró firmar un acuerdo con Einthoven para comercializar su aparato, sino que, con ayuda del ingeniero William Duddell (1872-1917), lo mejoró de tal manera que se convirtió en un instrumento más ligero y portátil, hecho fundamental para el inicio de su uso en la clínica.

Sierra-3

Fig. 3. Trazado obtenido con electrocardiógrafo de Einthoven. (4)

Por último, complementando las ideas anteriores, si se investiga más a fondo la historia del electrocardiógrafo, podemos ver que su desarrollo tuvo lugar en gran medida en Holanda, Inglaterra y Alemania. No podemos dejarnos de preguntar pues cuál sería la contribución de Francia. El historiador de la medicina podría llegar a pensar que con su fuerte enfoque anatomo-patológico, la medicina francesa quizá rechazaría nuevas tecnologías médicas como ésta. No hay que ignorar sin embargo las importantes contribuciones francesas a la fisiología experimental y también la afluente industria de fabricación de instrumentos científicos, y en particular de tecnologías eléctricas que se concentró durante el siglo XIX en París. Si todavía sabemos demasiado poco hoy en día sobre el papel en este contexto de fabricantes de electrocardiógrafos como Boulitte es quizá por falta de más investigaciones sobre el tema. (5)

 

 

Bibliografía

  1. Bynum, W. F., Lawrence, C., Nutton, V. The emergence of modern cardiology. Medical History Supplement N°5, 1989. London: Wellcome Institute.
  2. Howell, J.D. Early Perceptions of the Electrocardiogram: From Arrhythmia to Infarction. Bulletin of the History of Medicine. 1984; 58(1): 83-98.
  3. Kropf, S. P., & Howell, D. War, Medicine, and Cultural Diplomacy in the Americas: Frank Wilson and Brazilian cardiology. Journal of the History of Medicine & Allied Sciences. 2017; 72(4): 422-447.
  4. Grob, B. Willem Einthoven and the development of the String Galvanometer. How an instrument escaped the Laboratory. History and Technology. 2006; 22(4): 369-390.
  5. Simon J. La medicina clínica. (Diapositivas). Bogotá: Universidad del Rosario del Rosario; 2018. 13 diapositivas.
  6. Wellcome collection. Thomas Lewis’ electrocardiograph, Cambridge, England, 1930. [Internet]. [Consultado 11 abr 2018].
  7. Boerhaave Museum. Galvanómetro de cuerda de Willem Einthoven, 1901. [Internet]. [Consultado 11 abr 2018].

 

 

* Este texto fue producido por el autor en abril de 2018 por encargo del Dr. Morobinski para la Enciclopedia Latinoamericana Biomédica Universal y en el contexto del curso Sociohumanismo I (4° semestre Medicina, Universidad del Rosario).

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Un comentario en “Electrocardiografo ~ Nicolas Sierra Rivas

  1. Mando una felicitación para el Dr. Morobinski y a sus alumnos por esta estupenda iniciativa didáctica. De la misma manera que las fichas policiales, nos hallamos ante originales estrategias para comprender la medicina contemporánea desde ópticas poco trabajadas por los profesionales de la historia de la medicina, como la cultura material.

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