Museo Historico de la Policia Nacional ~ Nicole Juliana Mikly Bernal

 

EL MUSEO HISTÓRICO DE LA POLICÍA NACIONAL
Bogotá, Colombia

 

Nicole Juliana Mikly Bernal
nicole.mikly@urosario.edu.co

El Museo Histórico de la Policía Nacional fue fundado por la Policía Nacional de Colombia en los años 80 a partir de colecciones reunidas desde finales de los años 50 (específicamente en enero de 1900). Desde 1984 ha ocupado el edificio diseñado para alojar la Dirección General de la Policía Nacional de Colombia, a mediados de los años 20, en pleno centro de Bogotá, a escasos metros de la plaza de Bolívar en la que se sitúan los principales poderes de la ciudad (Catedral, Capitolio, Palacio de Justicia, Consistorio municipal). Enfrente del Museo de la Policía y en todo el cuadrante en el que se ubica, en la actualidad abundan las tiendas de ropa y accesorios militares y de defensa personal.

Imagen 1: La imagen muestra la fachada del museo. Imagen tomada por Nicole Mikly

Colección
La colección del Museo se origina en una pequeña exposición organizada por los capitanes de la Policía, Gilberto Fernández Castro y Fabio Londoño Cárdenas, que fue inaugurada en 1959 por el presidente Doctor Alberto Lleras Camargo en las instalaciones del Museo Nacional de Colombia. Con ese objetivo comenzaron la recolección de piezas, armas y objetos representativos de los departamentos de la Policía: “Ellos son los gestores iniciales de esta idea o esta travesura, pero no encontraban un sitio donde ubicarlos y organizarlos, parecían judíos errantes con su fardo al hombro. Pero ellos son los que ameritan reconocerle esa iniciativa.” Posteriormente, el Museo Nacional solicitó el espacio de la exposición por lo que tuvo que ser trasladada a una bodega de la Escuela de Cadetes Santander, en Bogotá. Al ser transferida en 1982 la Dirección de la Policía al Centro Administrativo Nacional en el occidente de la ciudad, su edificio quedó vacío y seguidamente ocupado por la Policía Metropolitana de Bogotá hasta que el 26 de septiembre de 1984 la edificación fue declarada patrimonio histórico nacional (Decreto número 2390) y paulatinamente fue ocupada por las colecciones hasta acabar funcionando exclusivamente como el Museo Histórico de la Policía.1

Edificio
La construcción del edificio histórico que ocupa el Museo se inició en 1923 y finalizó en 1926, bajo el mandato del presidente Pedro Nel Ospina por encargo al arquitecto Alberto Manrique Martín, que jugó un papel importante en la arquitectura de Bogotá en ese periodo. Manrique fue ingeniero municipal y en los años 20, como empresario de la arquitectura diseñó un gran número de edificios en la ciudad incluida el remate del salón elíptico del Capitolio Nacional.2 Como central de la policía colombiana, el nuevo edificio vería los esfuerzos por actualizar las prácticas policiales a través de la Escuela de Investigación Criminal que asesorada por el gobierno argentino comenzaría en esa misma época a introducir nuevas técnicas como la dactiloscopía, tres décadas después de la fundación de la Policía Nacional de Colombia por el francés Jean-Marie-Marcelin Gilibert (Fustignac, 1839 – Bogotá, 1923). El edificio sobrevivió a ataques como los sufridos alrededor del Bogotazo (9 de abril de 1948), cuando al relacionarse a la Policía con la permisividad para que se cometiera el asesinato del líder político Jorge Eliécer Gaitán, la central de policía fue acosada por masas de ciudadanos que previamente quemaron el Palacio de Justícia.3

Imagen 2: La imagen muestra el interior del edificio desde el tercer piso. Imagen tomada por Nicole Mikly

Se trata de un edificio de tres pisos de estética neoclásica: “[…] un basamento o primer cuerpo almohadillado donde dos ventanales y dos puertas están bajo arcos rebajados. Las columnas de fuste partido al primer tercio, reciben un entablamento semicircular con el frontón abierto, para dar cabida al escudo de Colombia elaborado en piedra. Las molduras del frontón terminan en rollos o volutas y sobre las ramas del mismo descansan dos esculturas. El segundo piso es de doble proporción.”4 En la fachada se ven tres cuerpos verticales y tres cuerpos horizontales y sobresalen dos esculturas alegóricas ubicadas sobre la puerta principal que representan una Dama y Centurión romano, o el día y la noche, diseñadas por el pintor y escultor Félix María Otálora que decoró con símbolos neoclásicos las fachadas de varios palacios bogotanos de la era republicana.5 El palacio de la policía formó parte de una serie de edificios oficiales especialmente representativos de ese periodo: “Había 5 palacios en Bogotá: el Palacio de San Carlos; el Palacio de San Francisco; el Palacio de Echeverri; el Palacio de la Policía y el Palacio de Justicia que quemaron el 9 de abril las turbas enfurecidas entonces no quedan sino 4, pero de esos el mejor a simple vista y según su arquitectura es este.”6 En el interior el edificio cuenta con tres plantas, dos patios y un sótano que albergan un total de 28 salas de exposición. Se caracteriza por “la utilización de columnas y columnillas corintias […]”7 Hoy en día, la estructura cuenta con un cuarto piso y se remodelaron (en 2012) las ventanas del segundo piso.

Exposición
La exposición actual conserva pocas cosas de la exposición original debido a que la estructura del museo ha cambiado a través de los años, anteriormente eran menos salas y menos objetos. Hoy en día la organización incluye nuevos objetos de las divisiones de la Policía Nacional y nuevas tecnologías interactivas como televisores con videos y pantallas ilustrativas y didácticas para el uso del público. La colección lleva el nombre del Coronel Francisco Ospina Cubillos (Bogotá, 1932 – Cali, 1995), que fue campeón de tiro en los Juegos Nacionales de Cadetes y por este motivo es honorario su reconocimiento en la institución. Desde los inicios del Museo de la Policía se han incluido las armas como objetos de colección, sin embargo, las armas de la colección no tienen una fecha clara que indique cuando fueron incluidas en el Museo. Aunque se mencionen otras colecciones dentro del museo, y tal vez los policías se encuentren en contradicción con su afán por la separación y distinción con los militares, esta colección de armas es la más nombrada en videos, en entrevistas y no puede faltar en un recorrido guiado. También sirve como un inconsciente para reafirmarse como lo que dicen ser “civiles con armas” y no militares. Muchas de las armas expuestas en el museo, en una de las salas (sala de armas), fueron utilizadas por la policía, otras fueron incautadas a distintas personas por tener documentación ilegal del arma, como ladrones (armas hechizas o hechas manualmente), guerrilleros, narcotraficantes en Colombia. Otras armas fueron donadas por personas naturales que desearon entregarlas a la institución y otras pocas fueron donadas por otros países. “Hay tres tipos de elementos hay unos que fueron utilizados, la sala de armas hay tres tipos de armas: unas utilizadas por la policía, otras incautadas como es el caso de una AK47, hay unas armas artesanales y hay otras que fueron donaciones o contribuciones de otros países entonces por decir tenemos armas que usaron en la Segunda Guerra Mundial, tenemos una pistola que fue utilizada en los juegos olímpicos de 1988.”

Dirección
El primer director del Museo fue el Capitán Gilberto Fernández Castro, en 1958. Tras 13 años de funcionamiento, se le pidió el salón a la policía donde estaba funcionando el museo y se guardaron todas las piezas. Posteriormente, el Coronel Fabio Londoño Cárdenas, rescató las piezas y las reorganizó. Pero, para poder construir la biblioteca de la policía se vuelven a recoger las piezas anteriormente recuperadas, y se cierra por segunda vez el museo. Por tercera vez, el museo fue recuperado y esta vez a cargo del Mayor Humberto Aparicio Navia que posteriormente le entregó el Museo al Coronel Vivanco Vega pero al enfermar tuvo que dejar el cargo y Aparicio Navia volvió a retomar el cargo hasta la actualidad. La larga implicación con el museo de este miembro de la Policía Nacional ha hecho que sus visiones hayan contribuido a configurar en gran medida su discurso expositivo. El Mayor es autor de una serie de carteles y un poema que expresan lemas arquetípicos en caligrafía de época sobre el valor y función de la policía, repartidas a lo largo del recorrido del museo. Humberto Aparicio muestra su satisfacción y ambición al hablar del Museo cuando declaraba hace algunos años que: “Como museo le estamos pisando los talones a los del Museo Nacional y casi podemos decir que nosotros estamos ya en Colombia en el primer lugar. Nos sorprende los visitantes de Australia, llevan la batuta, segundo Holanda, tercero Inglaterra, Francia, Estados Unidos y Canadá, esos son los que más visitan. Casi que vamos a la par entre policías que visitan el museo y extranjeros.”8

Los guías
En el Museo de la Policía hay cinco cargos fijos: Director, Subdirector, almacenista, encargado del archivo, tres comandantes de guardia o jefes de información, prevención y seguridad de las instalaciones, y tres centinelas (Son los encargados de la seguridad del museo, los primeros se ocupan de la recepción y los segundos se encargan de la seguridad de la parte exterior del Museo). Existe también un cierto número de guías que son policías destinados al Museo.

Las visitas siempre son guiadas (excepto los fines de semana que son de tránsito libre – esta modalidad es aplicada desde este mes). Para poder ser guía del Museo de la Policía, primero es necesario hacer parte del cuerpo nacional de policía y además, se debe cumplir con un perfil en la “Tabla Top”, estas son tablas de organización del personal que clasifican el personal según el grado y sus competencias. Para cumplir con el perfil y trabajar en el museo, es necesario tener capacitaciones en guía turístico, atención al cliente o tener conocimiento de otros idiomas. Para esta competencia en idiomas, la Policía Nacional tiene un centro de idiomas donde anteriormente se enseñaban diez idiomas pero en la actualidad redujo su capacidad debido a que por políticas el Ministerio de Defensa se disminuyeron los presupuestos. El centro de idiomas comenzó gracias al Mundial Sub veinte (en el año 2011), debido a la llegada de extranjeros al país, los policías se capacitaron en idiomas para poder servir de traductores.

Los guías del Museo de la Policía hacen retroalimentaciones de su propia labor “nosotros hacemos retroalimentación con el fin de que no se pierda y que otras personas como yo que soy nuevo en el museo enriquezcamos un poco más de lo que sabemos […] entonces empezamos desde el primer piso, se eligen dos de los guías a que nos reciban como visitantes pero pues al finalizar ya entre todos empezamos a hacer acotaciones, sugerencias que le faltó esto, que está bien esto, que esto es mejor no decirlo pero si saberlo.”9 Adicionalmente, periódicamente los guías del museo de la Policía realizan visitas a otros museos con el fin de observar otras instalaciones, cómo se manejan, ver los puntos positivos para poder reproducirlos en el Museo de la Policía y hacer una autocrítica “hace poco visitamos el Museo Nacional, el Museo del Oro, el Museo de la Fiscalía y tenemos programadas otras visitas al Archivo General de la Nación.”10

Nuestro guía es consciente de la importancia de la historia para una institución como el cuerpo del estado en el que trabaja, para definir qué es la policía y quiénes son los policías, y lo expresa mediante una frase digna de filósofos como Santayana, Engels o Marx, pero que ha pasado a ser parte de la cultura popular: “Claro, yo ahora que estoy aquí en el museo de la policía me doy cuenta de la importancia de la historia porque como dicen el que no conoce su historia está condenado a repetirla”.11

Policía
El concepto “policía” se relaciona en primer lugar con un “concepto jurídico-político cuyo significado se refiere a la regulación del comportamiento humano mediante la reglamentación de las costumbres por medio de sistemas normativos, la concepción administrativa de la vida social y el manejo de los asuntos públicos.”12 En segundo lugar, con los cuerpos, instituciones u organizaciones policiales que cotidianamente trabajan en las calles de cualquier ciudad civilizada.”13

Imagen 3: La imagen muestra la bandera de la policía con el escudo quer tiene 5 estrellas, 5 gules de un lado, de otro 6 gules (completando 11) y las hojas del laurel que son 91. Esto es porque la policía fue fundada el 5, del mes once de 1891. Imagen tomada por Nicole Mikly

La policía no es un elemento natural sino una creación humana que es producto de varios siglos dedicados a la configuración de una institución encargada de la salvaguarda de ciertas esencias de la normalidad social. Como toda institución es una agrupación humana estructurada por una jerarquía y división del trabajo determinados, y un “lenguaje, símbolos, rituales, virtudes, valores, actitudes y sentimientos propios”.14

Se trata pues de una organización que en nuestras sociedades atraviesa lo político, jurídico, ético, burocrático, público y cultural, entre otros ámbitos.15 Como institución cultural, el museo público forma parte de los aparatos ideológicos del estado y de los dispositivos que construyen la relación imaginaria de los individuos con sus condiciones reales de existencia. La ideología tiene una existencia material que articulan las clases dominantes a través de instituciones como gobierno, administración, ejército, policía, tribunales o prisiones, pero también a través de la materialidad del discurso en instituciones como los museos.16 En ese contexto, a pesar de sus diferencias, la combinación de museo y policía que se da en el Museo Histórico de la Policía no deja de ser en cierto modo una tautología.

En América Latina, históricamente la policía fue el método utilizado para imponer un estilo de vida europeo a los aborígenes americanos. Esta forma de control se transformó a finales del siglo XVIII en lo que hoy conocemos como “civilización”. El hecho de “vivir en policía”, significó el proceso de civilización” de indígenas, fenómeno dirigido por los conquistadores europeos y especialmente la Iglesia Católica y naturalizado por las élites criollas que encabezaron los nuevos estados nación después de la Independencia.17

En la actualidad, en Latinoamérica no se ha concretado una separación institucional entre el ejército y la policía. Esta convergencia genera equívocos, difumina las diferentes entre el enemigo externo y el enemigo social, y produce un ‘policiamiento’ de cuerpos militares y a su vez, una militarización de las policías. La naturaleza civil de la policía es un principio jurídico-político de base constitucional, cuya esencia mantiene las condiciones necesarias para el pleno ejercicio de los derechos y libertades públicas de las personas por encima del estado en oposición a lo “militar”. En Colombia estos componentes se confunden especialmente debido al conflicto político armado que ha fragmentado el país desde hace casi un siglo.18 En ese contexto la policía colombiana realiza algunos esfuerzos por presentarse también en una visión humanista que enfatice su naturaleza civil y su fidelidad a los preceptos constitucionales (Estado social de derechos) y la prevalencia de la vida y dignidad humanas.19 Esto sin embargo puede contrastar con los discursos que uno encuentra en instituciones públicas como el Museo Histórico de la Policía, que de hecho, tanto en su coleccionismo, exposición como visita guiada pone un mayor énfasis en la función represiva que en la función representativa o bien presenta como la primera como el modo exclusivo de construcción de la segunda.

La Exposición al Detalle
Aunque no existe un registro o conteo exacto (se está realizando actualmente con asesoría del Museo Nacional) se cree que las colecciones del Museo podrían tener alrededor de 4.000 piezas. La exposición pretender abarcar desde la época prehispánica e incluso prehistórica hasta la actualidad. No obstante, los propios guías del museo (que son todos policías) indican que no se sabe qué piezas son históricas porque dudan de su originalidad.

Las exposiciones están organizadas de manera cronológica. Su hilo conductor son los “hechos policiales desde la época precolombina, conquista, colonia, república, contemporánea y moderna.”20 Se pretende narrar la “historia, organización, administración y funcionamiento de las direcciones de policía, oficinas asesoras y organismos de centralizado de la institución.”21 Y mostrar “el origen de la vigilancia y la seguridad desde los muiscas hasta nuestra época.”22

Imagen 4: La imagen muestra la sala de dirección de investigación criminal e Interpol. Imagen tomada por Nicole Mikly

La exposición se encuentra dividida de la siguiente forma:
Sótano
-Sala Mayor Juan Carlos Guerrero Barrera
-Patio n°2
-Patio n°3

Primer Piso
-Jefatura de Información, Prevención y Seguridad de las instalaciones
-Sala de espera
-Oratorio San Francisco de Asís
-Patio n°1
-Diorama23
-Sala Capitán de Corbeta Guillermo Fonseca Truque
-Sala Comisario Especial Juan María Marcelino Gilibert
-Sala Brigadier General Jaime Ramírez Gómez
-Sala Doctor Roberto Pineda Castillo
-Sala Intendente Rosemberg Burbano
-Sala Álvaro Castaño Castillo

Segundo Piso
-Sala Doctor y Coronel Carlos Holguín Mallarino
-Sala Coronel Héctor Pineda Gallo
-Sala General Saulo Gil Ramírez Sendoya
-Sala Hermana María de San Luis
-Sala Coronel Servio Tulio Acuña
-Sala Coronel Héctor Nigrinis Salas
-Sala Mayor Wilson Quintero Martínez
-Sala Doctor Alberto Lleras Camargo

Tercer Piso
-Sala de la Bandera
-Sala Sargento Segundo Laureano Cotrina
-Sala Coronel Francisco Ospina Cubillos
-Biblioteca Centenario
-Sala Brigadier General Valdemar Franklin Quintero
-Sala Subintendente Juan Carlos Báez Cáceres
-Sala Coronel Mario Castillo Ruiz
-Sala Teniente Coronel Javier Solís Aldana Granados

Cuarto Piso
-Sala Doctor Gabriel González López
-Auditorio Coronel Bernardo Echeverri Ossa
-Mirador

Las visitas al museo, que son obligatoriamente guiadas, en general sólo abarcan algunas de las salas. En las visitas realizadas sólo estuvimos en el sótano, primer piso y tercer piso. La información proporcionada por los guías es en general superficial, poco preparada y organizada, y repetitiva en cuanto a algunos temas prominentes. No obstante es ilustrativa de ciertas maneras de ver el museo y sus funciones. En la visita guiada (que generalmente no incluye todas las salas del museo, sino que se visitan las salas escogidas por el guía el resto de salas están cerradas y no se pueden visitar sin un guía), los guías enfatizan algunos elementos de las distintas salas, que reproducimos de manera parcialmente literal a continuación:

El Patio N°1, incluye un “carro prisión” (1912-1919) de tracción animal, primeros vehículos utilizados por la Policía Nacional de Colombia, que servían también como ambulancias y carros de bomberos e ingresaban por dicho patio. También una motocicleta china, réplica de las motocicletas utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial (confiscada en el puesto de Buenaventura por la Policía Fiscal y Aduanera y posteriormente armada y adecuada al color del uniforme de la Policía Nacional de Colombia). Presenta también dos equipos diseñados por estudiantes de la Escuela de Investigación Criminal como tesis de grado como técnicos antiexplosivos.

La Primera Sala a la izquierda presenta la historia de la policía colombiana a través de esculturas en miniatura (no originales) que representan cómo nace “el poder o autoridad dentro de un territorio”, lo cual se indica que es incluso anterior a la institucionalización de la policía. En la sala se incluyen réplicas del código Hammurabi, textos de Confucio, o el código Nemequene, códigos que según el guía “representan autoridad dentro de un territorio y nación como tal”. En la misma línea se incluye una figura de un cacique en el territorio colombiano pre-hispánico. En la siguiente sala hay uniformes originales del fundador de la policía colombiana, Juan María Gilibert, así como un bastón de mando que le perteneció y que tenía integrada una pistola con disparador en su mango. La sala de Inspección general da cuenta de procedimientos de evaluación y juicios al policía así como de condecoraciones. La Sala de Protección y Servicios especiales presenta 4 ámbitos de actuación: protección del patrimonio, protección a instalaciones, protección a infancia y adolescencia y policía ambiental y ecológica.

Al Sótano que dispone de puertas con barrotes eran llevados los presos tras ser bajados del carro prisión en el Patio N°1. Hoy en día, fuera de las salas, en el centro del patio se expone una motocicleta Harley Davidson modelo 1990 confiscada en el año 94, que perteneció a Pablo Escobar, sobre la cual el guía ofrece copiosos detalles técnicos. También una creación denominada “escopetarra” (mitad escopeta, mitad guitarra) diseñada por el músico bogotano César López como símbolo internacional de paz. La primera sala del sótano aloja retratos y objetos de personajes colombianos famosos detenidos por la policía entre los que se mezclan indiscriminadamente sin mediar explicación narcotraficantes como Pablo Escobar o Gonzalo Rodríguez Gacha “El mexicano”, con por ejemplo miembros de las FARC tales como Mono Jojoy, Tirofijo o Raúl Reyes (en esta sala, se expone junto a la foto del mono jojoy, la foto del profesor de sociología de la Universidad Nacional Miguel Ángel Beltran, quien fue acusado de pertenecer a la comisión internacional de las FARC. Sin embargo, Beltrán fue absuelto de estos cargos y aun así sigue apareciendo su foto en el museo de la policía24). La sala siguiente reincide en esta narrativa conteniendo armas y tecnologías como un teléfono satelital, cajones con fondo oculta para guarda droga o dinero y una máquina contadora de dinero, todas requisadas al cártel de Escobar, así como una radio de la policía, una cámara y otros objetos relacionados con la captura de Pablo Escobar.

A continuación la visita pasa a la Sala de Armas (que analizamos con mayor detalle más adelante) y la sala que da cuenta de la Dirección Administrativa y Financiera de la policía encargada de la manipulación del dinero y recursos de la dotación de uniformes y vehículos. Se muestran algunos de los primeros vehículos utilizadas por la policía colombiana y una réplica de una estación de policía ubicada en Bolívar, Cauca, estilo búnker, diseñada contra atentados terroristas, así como esmeraldas confiscadas por minería ilegal en la misma región. Sigue espacio dedicado a la Dirección de Política Policial (posteriormente dividida en el Dijín de la Fiscalía y el CTI encargado del ámbito más investigativo) donde condecoraciones y un detector de mentiras. El Salón de las Banderas o sala Internacional muestra banderas con las que se identificaban las operaciones conjuntas que realizaban las policías internacionales junto a la réplica de la espada que utilizó el libertador Simón Bolívar. En el siguiente cuarto se exhiben uniformes de diferentes policías del mundo.

La sala que representa la Dirección de Seguridad Ciudadana, hace énfasis de nuevo a la lucha policial contra el cártel de Escobar con referencia al Coronel Valdemar Sánchez Quintero, comandante del departamento de Antioquia asesinado por sicarios de dicho cártel, así como otros elementos conectados con las prácticas del Esmad. Siguen una sala dedicada a la historia Casur, la Caja de Sueldos de Retiro, y objetos pertenecientes a las instituciones de beneficios sociales dentro de la policía y a su hospital central. A continuación existe una sala dedicada a Tecnología y Comunicaciones, con elementos como computadores y radios utilizadas por la policía colombiana.

La siguiente sala perteneciente a la Dirección de carabineros muestra murales representando desórdenes públicos, así como módulos sobre el entrenamiento de perros policía y su uso de caballos. La sala de la Dirección de Narcóticos presenta muestras de drogas y químicos de la fabricación de minas antipersona así como objetos en los que requisó narcóticos. A continuación una sala dedicada a aviación policial y helicópteros. Finalmente, el recorrido acaba en una sala dedicada a la Dirección de Talento Humano que muestra condecoraciones, placas y uniformes policiales de diferentes épocas y un libro policial de registro.

La exposición y su visita guiada están fuertemente estructuradas por el reconocimiento a ciertos agentes del cuerpo de policía (que dan nombre a las salas) pero también a la organización jerárquica y burocrática de este cuerpo profesional, representando esta estructura en las colecciones y distribución de las salas de exposición. Nuestro guía insiste en este aspecto explicandonos con un detalle posiblemente excesivo para el ciudadano de a pie, que en Colombia la policía funciona de la siguiente manera:

Nosotros en la policía estamos divididos en direcciones pues la cabeza de la policía es la Dirección General, está la Subdirección general y de la Subdirección se desprenden las otras direcciones que dependiendo a la especialidad hacen, ejercen una labor diferente. Entonces está la Dirección de Investigación Criminal, la Dirección de Carabineros que es lo que se conoce como policía montada andan en caballos y son los que manejan los guías caninos, manejan grupos operativos, está la de Antinarcóticos que tiene que ver con toda este tema de sustancias psicoactivas y estupefacientes, la Dirección de Talento Humano que es la Dirección que maneja el recurso humano y así sucesivamente…y hay una que es la Dirección de Seguridad Ciudadana que es la parte operativa de la Policía, de ella depende toda la Policía. Obviamente todas trabajamos armonizadamente [sic] y de manera integral, entonces hay operaciones en la que está la Dirección de Inteligencia que no se si sepas que es, son los que hacen la inteligencia de la policía, con inteligencia me refiero a lo de eee utilizar aparatos electrónicos para hacer interceptaciones, obviamente con el debido permiso de los jueces y con órdenes de fiscalía pues para que sea de una manera legal, ellos son los que manejan las parte de o los temas de policías encubiertos.”25

Estas divisiones dentro de la institución policial, pueden verse desde una lectura de las estructuras que demuestran “un macro despliegue con innecesarias dependencias, repetición de funciones, confusas y tediosas líneas de comunicación, a la vez que un difícil acceso del público a la Institución policial.” 26 Los policías del museo podrían contar con mejor formación enfocada a los museos y su mantenimiento y no enfocándose solamente en el servicio al visitante. El hecho de que se enfoquen en esto más que en una formación académica relacionada con el trabajo en el museo dice mucho de la institución y lo que espera con las visitas. El público es visto como un cliente al cual hay que satisfacer con discursos ideológicos tradicionales obedeciendo a una religión y a una política particular. Al ser restringido el acceso a las salas, la biblioteca o al archivo del museo el suministro de información queda en manos casi exclusivamente del guía, que aprovecha esa situación para comunicar los mensajes consensuados socialmente de manera cerrada dentro del cuerpo de policía.

Esta estructura institucional responde a una legislación igualmente inadecuada: “La burocracia mal entendida sumada a la precaria e inadecuada capacitación profesional se sumaron a esta estructura policial, convirtiéndola en un laberinto inexpugnable de marchas y contramarchas […] impráctico y sin capacidad de resolución de cuestiones tanto administrativas como operativas.”27 Análogamente, si concebimos el Museo Histórico de la Policía como una réplica de la institución policial, podemos ver que el hecho de que en la plantilla del museo, si exceptuamos sus cargos directivos, no hay labores especializadas establecidas de manera clara, sino que “todos cuidan el museo y estén pendientes de él”, tiene un efecto claro en la dispersión, limitaciones y falta de rigor del discurso museológico de la institución.

En esta estructura, la selección de los guías, ya de por sí contribuye a determinar las limitaciones y sesgos ya mencionadas del discurso del museo. Además de estar formada exclusivamente la plantilla de guías por policías, nuestro guía nos explica que:

…hay gente muy capaz pero infortunadamente no tiene el grado, o sea nosotros en la policía nos dividimos en oficiales y nivel ejecutivo -lo que antes de conocía como suboficiales- entonces infortunadamente gente se metió al nivel ejecutivo porque no tenía suficiente dinero y la suficiente influencia de oficiales. Aparte de tener el dinero porque la carrera es más costosa, se necesita cierta incidencia policial o política para poder ingresar porque ya son más pocos, son el nivel directivo de la policía. Entonces hay cargos que en las tablas se deben cumplir dos cosas: las competencias que son en todos los cargos y el grado entonces por decir que en una ocasión me di cuenta que estaban buscando alguien para suplir el cargo de director de sanidad en la Clínica de la Policía en Cali, hubo tres que se presentaron dos coroneles y un patrullero, los coroneles tenían el grado pero el patrullero era médico neurocirujano y pues ¿quién más indicado que él para eso? pero lastimosamente como no tenía el grado, tuvieron que elegir a uno de los otros dos que no tenían la experiencia, ni las competencias pero fueron elegidos. Desafortunadamente en la policía a veces cuenta más el grado que otra cosa.”28

Este problema refleja contradicciones institucionales, que a su vez reflejan contradicciones burocráticas de los aparatos estatales. No todos los policías pueden acceder al cargo para el cual pueden tener competencias sino cuentan con una influencia directa en la institución. Adicionalmente, nuestro guía añade en referencia con uno de los elementos de la selección de los guías del museo que:

Infortunio del país, no cuenta el conocimiento sino importa es el papel. Si yo se muy bien inglés pero todavía no soy licenciado y no puedo trabajar en una Universidad porque el cartón es lo que vale y yo te soy sincero aquí han venido muchos profesores de inglés de universidades entonces quieren recibir la guía en inglés y a veces voy a interactuar con ellos y se quedan cortos en muchas cosas, o sea su nivel no es muy bueno pero pues el cartón es lo que los hace a ellos. Entonces en las competencias miran diplomas como cursos cortos con el SENA, tecnologías, profesionales.”29

Tras esta panorámica general del museo y su exposición, nos centramos en la descripción y análisis de una de las salas que ocupa un lugar más central en el discurso y experiencia guiada del Museo.

Imagen 5: La imagen muestra un cuadro sobre las armas en la evolución. Imagen tomada por Nicole Mikly

La Sala de Armas
Esta sala tiene un lugar central (junto a las salas dedicadas a las operaciones y capturas de Pablo Escobar) en los recorridos organizados por los guías del museo. Se exponen en ella alrededor de 200 piezas (aproximadamente) clasificadas por categorías (armas hechizas, armas incautadas, armas prehistóricas y armas utilizadas por la policía nacional) con el objetivo de mostrar la evolución de las armas en la historia humana. Se trata de una colección abierta (se siguen adquiriendo objetos en la actualidad).

Imagen 6: La imagen muestra a Nemequene con un arma. El tercer zipa de Bogotá que gobernó esta región de la confederación muisca. Imagen tomada por Nicole Mikly

La exposición comienza con una pequeña muestra de las armas prehistóricas: lienzo que muestra homo sapiens atacando con piedras, en una vitrina se exhiben hachas, cuchillos de piedra, un arpón y unas lanzas colgadas en la pared con un cuadro ilustrativo al lado de un homo sapiens utilizando las lanzas.  Hay una escultura de Nemequene que cuenta con la siguiente descripción “El tercer zipa de Bogotá que gobernó esta región de la confederación muisca entre 1400 a 1514. Sobrino de Saguamanchica, ascendió al trono después de la muerte de éste.” A continuación se encuentra una vitrina que muestra las armas primitivas del territorio colombiano como arco y flecha y se exhibe una piel de un felino. Para finalizar se encuentra en la pared colgado un sable y un Sebucán o exprimidor que es “utilizado para extraer el jugo venenoso de la yuca amarga, antes de convertirla en casabe. El sebucán se cuelga con un palo atravesado por el orificio de la parte más ancha, donde está la boca y se introduce la yuca rallada para ser exprimida. Luego se cuelga un objeto bastante pesado en el otro extremo con el propósito de tensar y apretar el tejido del guano, sacando así el líquido venenoso de la yuca, quedando la catibía lista para convertirla en casabe.”30 Se exponen también balas de cañón, un cuadro con fotografías de los inventores principales en la historia de las armas de fuego, otro que ilustra el esquema de funcionamiento de las armas mediante gases, vitrinas con armas usadas por la Policía, armas hechizas y más armas en fila expuestas en vitrinas. Se incluyen algunas armas de la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, se encuentra enmarcado un poema escrito por el Mayor Aparicio (actual director del museo) titulado “¿Por qué me has abandonado?”. 

Imagen 7: La imagen muestra el poema del Mayor Aparicio. Imagen tomada por Nicole Mikly

La mayoría de armas están expuestas en vitrinas de vidrio, y están en buen estado de conservación. El policía guía comenta que el Museo no tiene taller de restauración, que quienes están al tanto del cuidado de las piezas son todo el personal del museo y para mantener las piezas limpias se contrató una empresa de aseo.31 Las piezas, en su gran mayoría están en vitrinas colectivas y muy pocas se encuentran en vitrinas individuales, salvo para unos pocos objetos como la bandera de la Policía o la réplica de la espada de Simón Bolívar. En algunas salas hay proyecciones audiovisuales y paneles interactivos de información.

La narrativa que construyen los guías-policía en interacción con el montaje expositivo del museo configuran un discurso básico con dos ejes principales: la moralización, y la construcción contemporánea de la imagen e identidad de la policía colombiana.31 Ambos ejes construidos sobre un profundo presentismo y anacronismo histórico. Ejemplo paradigmático de esto es uno de los lemas evacuado por el guía-policía en el contexto de uno de los recorridos:

eso quiere decir que con el nacimiento de la policía no nace la autoridad sino mucho tiempo antes existía. Y nace con lo que es Moisés, Moisés está en este óleo y trae los mandamientos y de ahí se basan lo que son los códigos de policía, los que tenemos actualmente.”

Adicionalmente, la estructura arquitectonica del edificio del museo propone una organización clave, se inicia en el primer piso hacia la izquierda con los orígenes de la policía, posteriormente se muestran aspectos históricos de la creación del museo. El orden de las narrativas siguientes varían según el guía, es decir, el recorrido puede tomar distintos caminos y narrativas por las salas, ya que no exige un orden fijo. Estas narrativas en general, corresponden con los distintos cuerpos que conforman la policía, sus funciones y sus logros.

Por otro lado el objetivo de diferenciar a la policía del cuerpo militar está especialmente presente en la superficie del discurso expositivo de los guías del museo pero contradictoriamente esta separación no es nada clara en la configuración de la exposición del museo. En la entrevista realizada a uno de los guías, éste indica que “La policía desde hace algunos años está cambiando el proceso de transformación y de civilización porque nosotros hemos tenido una influencia militar muy grande. Hoy en día no pertenecemos a las fuerzas militares y estamos tratando de dejar de lado mucha terminología militar.”33 Een la visita guiada se hace la aclaración de que “Tenemos reconocimientos civiles, nosotros somos civiles y no militares.”34 Sin embargo, a pesar de esto la sala que más se suele mencionar en las visitas es la Sala de Armas. Esta es la sala que inconscientemente más muestran al público aunque discursivamente digan que la colección del fundador de la Policía Nacional de Colombia, Juan María Marcelino Gilibert Laforgue, es la más representativa. Después de una aclaración del guía del museo que mencionó que los policías eran civiles armados, se puede interpretar que la Sala de Armas acaba formando el núcleo de una forma particular de construir la identidad pública del cuerpo policial y de reafirmar el poder que tiene sobre la posesión de armas, así como la importancia implícita de esto en el ejercicio de su función profesional.

Vale la pena mencionar que en el discurso expositivo oficial del museo los guías deben manejar distintos temas pero también evitar mencionar otros. Como ejemplo ilustrativo, nuestro guía hace referencia a una pieza del museo que a su juicio por razones de género, de cuerpo o de mérito no debería estar expuesta en el museo: “[…] que esto es mejor no decirlo pero sí saberlo … entonces por decir eee en la sala de espera viste el cuadro de mujeres policías que hay? pues fue gracias al teniente General Rojas Pinilla35 que en esa época [1953] y que fue un grupo de policías que fueron honorarias, fueron elegidas a dedo y dentro de ellas había una que era una Capitana que era la hija de él y ella es la mamá de Samuel Moreno Rojas36, osea eee Samuel Moreno es nieto del teniente General Rojas Pinilla, entonces pues es algo que no es bueno contarlo porque pues es algo de vergüenza , ¿no? Por decir el coronel Hugo Aguilar que fue un oficial de la muerte de Pablo Escobar fue quien lo asesino, pero qué pasa con ese señor retirado? Que fue gobernador de Santander o Norte de Santander y está en metido en cuentos y pues hay cosas que es mejor no mencionarlas porque para qué.”37

También deben manejar un discurso cuidadoso sobre ciertas colecciones debido a las temáticas que manejan que se podrían prestar a interpretaciones contrarias a las que desea promover la Policía Nacional de Colombia con su museo. Como lo muestra el siguiente fragmento de la entrevista al Mayor Aparicio realizada por Daniel Kraus et al:

-¿Por qué esa sala [la de la colección relacionada con lo narco] ha migrado hasta tener el pequeño rincón que tiene ahora? Es de las que más ha cambiado en el museo, de las más dinámicas.

-Hubo muchas críticas porque decían que le hacíamos un elogio a los criminales. Sin embargo, nos abstuvimos de prestarle atención a esas críticas y ahí está, ahí está. Lo que pasa es que no tenemos más campo para colocar más cosas de otros delincuentes.”38

También en nuestra entrevista al policía-guía se menciona algo al respecto:

Entonces allí tenemos diferentes elementos incautados a criminales, a individuos que cometieron algún tipo de crimen y fueron incautados en operativos. Eso le llama la atención a la gente porque hay elementos que pertenecieron a Pablo Escobar, a Rodríguez Gacha o al Mono Jojoy, entonces eso es…Pero nosotros le damos un enfoque muy diferente, nosotros …. por decir esa sala se llama El crimen no paga, lo que queremos mostrar es que la mayoría de esos criminales o está muerto o está en prisión. No es hacerle una apología al delito como alguna persona podría llegar a pensar, nosotros le damos un enfoque diferente mostrándole a las personas, contándoles un poco de la historia y a través de la historia mostrar que… Pues en el caso mío yo lo hago con los extranjeros, que piensan que Pablo Escobar fue un Robin Hood, entonces hacerles énfasis en todo lo malo que hizo él que realmente lo que le causó fue daño al país.”39

La visión reduccionista de la función sociopolítica de la policía que promueve el discurso ideológico institucional del museo es también visible en otra sala a la que los guías otorgan gran importancia, la que expone la colección de la investigación criminal Interpol que contiene “diferentes elementos incautados a criminales, a individuos que cometieron algún tipo de crimen y fueron incautados en operativos. Eso le llama la atención a la gente porque hay elementos que pertenecieron a Pablo Escobar, a Rodríguez Gacha o al Mono Jojoy.”40 La sala denominada El crimen no paga reproduce un discurso en el cual la función principal de la policía es represiva frente a los crímenes y también pretende ser un mecanismo de poder “educando” y mostrando al público lo que no se debe hacer y lo que sucede si se llega a cometer algún delito relacionado con esos personajes.

El objetivo moralizante está también presente, de la mano del director más longevo del museo en una serie de afiches distribuidas en cada piso del edificio con frases y lemas escritos en caligrafía de época por el Mayor Aparicio, que hacen referencia a los valores, la moral y los comportamientos que deben tener los Policías. “La relación entre los rótulos –que frecuentemente incluyen falsas traducciones del castellano al inglés– y los objetos es múltiple, multívoca […] En el breviario del imaginario que estos textos construyen, ellas están obliteradas. En su lugar, hay palabras como elegancia, amor, pecado, vida, paisajes, cielo, ríos.”41

Imagen 8: La imagen muestra las frases de las paredes del edificio. Imagen tomada por Nicole Mikly

El Museo de la Policía, reproduce una ideología particular por medio de sus prácticas y discursos. Comenzando por que la policía debe cumplir con preceptos obligatorios que deben ser interiorizados en todos los niveles jerárquicos y especialidades para que nunca se olviden. Continuando con la narrativa del museo, que comienza por la historia de Caín y Abel y el delito originario, luego da un salto cronológico, mitológico y espacial refiriéndose al guerrero muisca Güecha que resalta la defensa autóctona del bien. Posteriormente, se muestra el Alguacil Colonial y los Alabarderos, defensores del régimen colonial en contra de la constitución de la república independiente. Pasando a la república se presenta a Carlos Holguín Mallarino y el comisario francés Juan María Marcelino Gilibert Laforgue que institucionalizó la Policía en Colombia. Este híbrido entre divinidad bíblica, guerrero prehispánico, agentes colonos “confluye naturalmente en las sendas del progresismo ejemplificadas por nuestro guía al señalar la figura del General Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957) y las primeras mujeres Policía. Iniciada esta feminización de avanzada en 1953, el relato evolutivo de la Policía concluye con el ingreso de mujeres al Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) en 2011.”42 Como indicaba el guía en nuestro recorrido por el museo:

“  Si, o sea la policía se puede decir que siempre ha existido desde la época prehispánica desde los guechas, caciques, los zipas. Entonces nosotros desde el inicio de los tiempos, ha habido una autoridad policial entonces se hace referencia a esas cosas. Entonces está el código Hammurabi, esta elementos de algunos indígenas, entonces todo eso hace alusión de porque algunos policías, de porque es lo que conocemos como Policía Nacional de Colombia.”43


Imagenes 9 y 10: Las imágenes muestran las frases de las paredes del edificio. Tomadas de Kraus, Daniel, X. Andrade, Ana María Forero y Mauricio Salinas. Rótulos, etnografía y curadorías en el Museo Histórico de la Policía Nacional. Bogotá: Revista de Ciencias Sociales, 2017.

 

Este discurso ideológico e histórico no tiene en cuenta que la policía en la época colonial no significaba lo mismo que la policía en la actualidad. En la época colonial, la policía estuvo encargada de la etiqueta, de la moral, los valores, la higiene y hasta del adoctrinamiento religioso (que se relacionaban con la civilización), pero actualmente la policía tiene una labor relacionada con la seguridad ciudadana aunque sus preceptos sigan basándose en la moral. El discurso del museo es una forma de contar la historia teleológicamente, donde desde el inicio de la creación (católica) hubo relaciones de poder y de autoridad para “mantener el orden” hasta la actualidad. Esa teleología hace que su labor sea aprobada históricamente, es decir, la policía es una forma última de evolución social: “la policía como institución humana, no es producto espontáneo, sino el resultado histórico de la voluntad humana, una creación cultural de la evolución social.”44

Adicionalmente, “los rótulos, inscritos manualmente sobre paredes y dinteles, son firmas curatoriales que permiten leer la metanarrativa del museo en su más pura dimensión ideológica, la que coincide con la del edificio en sí mismo como objeto instalado, Ready-made modificado por las historias de El Bogotazo y el narcotráfico.”45 Estos discursos ideológicos se enfocan en reproducir poder, además de aleccionar y mostrar cómo se debe ser un “buen” ciudadano. La policía al ser un Aparato del Estado reproduce las lógicas del poder y la dominación de una clase específica. Pero el Museo de la Policía Nacional es una institución que pretende ser cultural y por tanto su dominación se ejerce en un orden civil.

Por otro lado la tipología de los objetos expuestos en el museo hace pensar también en un uso sesgado y presentista de la historia. Por ejemplo, en la visita guiada el policía que realizaba el recorrido mencionó que las armas que están expuestas eran utilizadas por delincuentes y por la misma policía. Sin embargo, a primera vista estos objetos se encuentran en perfecto estado, lo cual nos lleva a pensar si esos objetos representan la realidad del discurso, si verdaderamente se fueron utilizados tal como indica el guía o si más bien son objetos específicamente creados para construir un determinado discursos de la exposición del museo. Esto contrasta con la sala de Juan María Gilibert que tiene los uniformes originales de la Policía Nacional de la época. Aquí los uniformes se encuentran desgastados y rotos en algunos lugares, construyendo sobre ese hecho la prueba visible de su originalidad con el objetivo de fundamentar la esencia de los orígenes ilustres de la institución que gestiona el Museo.

Finalmente, en la entrevista realizada a uno de los guías del museo, comenta que “hay unos vivos en la Plaza de Bolívar que cobran por un tour en general y les cobran por venir al Museo de la Policía. Entonces yo siempre que los recibo les digo que el ingreso es gratuito.”46 Además de mostrar la problemática estructural referida a la tercerización del trabajo en Bogotá, esto constituye una curiosa paradoja por la cual el “crimen organizado” persigue a la institución policial incluso en el desarrollo de su ejercicio cívico de divulgación de sus labores profesional en beneficio de la republicana democracia colombiana.

Los públicos
La población que acude al museo es variada, desde celebridades, presidentes hasta estudiantes e integrantes de otros departamentos de la Policía Nacional: “La población es muy diversa ya que aparte de los recorridos que se dan en español, se dan en inglés, francés, alemán (en pocas ocasiones) y en lenguaje de señas también se dan. Lo que más se atiende es en inglés y francés por los visitantes extranjeros. Porque en las guías de los extranjeros, las guías de viajes estamos muy bien referenciados en esas guías, tenemos reconocimientos y por eso vienen muchos extranjeros, vienen de todas partes no solamente de Inglaterra y Estados Unidos o franceses y canadienses, sino de Turquía, de Estonia viene gente de todas partes.”47

Nuestro guía añade que “vienen policías de otro países, vienen bastantes pues porque pues nosotros somos una referencia a nivel mundial por nuestra lucha contra el narcotráfico y pues a nivel mundial hemos sido catalogados como una de las mejores policías. Nosotros tenemos mucha representación en el exterior por este trabajo”48

El museo cuenta con un Libro de Oro en donde las “personalidades” importantes pueden dejar por escrito su opinión sobre el museo: “Este libro de oro generalmente es para personalidades policiales, políticas, actores. Ya para el resto de personas en cuanto a comentarios eee simplemente, no tenemos un libro como tal sino hay unos que manifiestan que quieren hacer un reconocimiento escrito al guía y al museo y se les da una hoja para que ellos lo hagan.”49 No obstante, hay plataformas virtuales “informales” en donde los visitantes pueden escribir acerca de su visita en el Museo de la Policía Nacional como es la página:http://www.viajeros.com/destinos/bogota/3-que-hacer/museo-historico-de-la-policia-nacional en la que se encuentran comentarios como los siguientes:

-“una muestra de nuestra fuerza pública”
-”siempre me agustado el museo de la policia porque es muy ordenado y ademas cuenta con unos guias para que nos oriente yo fui una de la mas visitante casi todos los dias iba con mi hija porque fui vecina vivi en la calle 8 un año y me vine para mi tierra natal que es puerto boyaca pero traje muchos recuerdos de ese museo me ise muchos amigos oficiales ai”50

Otra página de internet que recibe comentarios sobre el Museo de la Policía es la plataforma de viajes Tripadvisor: https://www.tripadvisor.co/Attraction_Review-g294074-d2556747-Reviews-Museo_Historico_de_la_Policia-Bogota.html

Allí se encuentran comentarios como:

  • Muy costoso pero especial: El espacio diseñado por Salmona es excelente, el fondo tiene una nutrida coleccion de libre, lo unico malo es su exagerado costo, que la verdad no lo pone al alcance de la mayoria que entra. Si bajaran precios seria otra cosa, mas ventas y menos visitas a ojear.

  • Como museo es muy atractivo y realmente vale la pena (para un extranjero). Hay armas, condecoraciones, trajes, equipo e información referida a la labor de la institución.
    Para un colombiano a su vez tendría el agregado de conocer en boca de quienes forman la fuerza su trabajo (la visita se realiza en grupo, siendo guía algún oficial -destaco su amabilidad y la onda para dirigir el grupo-).
    La colección de armas es fantástica. No tiene costo”

  • El museo en realidad muestra las estrategias y armamento que usa la policía; pero lo que todos buscan son las cosas que pertenecieron a Pablo Escobar, el narcotraficante más importante de Colombia. Existen varias cosas que pertenecieron a él y a personas de su cartel… adjunto algunas fotos del reloj con el que aparentemente murió.”51

Frente a estos comentarios nuestro guía-policía comenta que:

Es el único medio que puede contar dentro de los comentarios, esto no es oficial pero nosotros le damos importancia para ver. Claro que hay comentarios que no podemos responder por ejemplo hubo un comentario de un extranjero que dijo que le había parecido muy cara la entrada y nosotros … qué es lo que pasa, generalmente cuando yo estoy recibiendo la gente yo lo primero que les digo es que el ingreso es gratuito”52

Cabe reseñar que a pesar de ser de entrada gratuita el Museo no es accesible a todos los públicos pues no dispone de un acceso para ciudadanos que se desplazan en silla de ruedas o para personas incapacitadas para subir escaleras.

Documentación
El Museo de la Policía cuenta con un archivo que cumple una función administrativa, es decir es el encargado de llevar el inventario de las piezas del museo y dar cuenta de la solicitud de adquisición de las piezas y de sus características. El archivo histórico se encuentra en el Complejo Sur (barrio Fátima) y allí es donde se encuentra documentación sobre la historia de la institución. El archivo del Museo de la Policía no está abierto al público, es de uso exclusivo para el personal del museo, quien está a cargo en este momento es una patrullera.53 Los inventarios que existen tanto antiguos como modernos se encuentran en el archivo del museo, están en físico pero también se encuentran en una base de datos virtual. El museo cuenta con una base de datos electrónica pero no está compuesta por fichas de catalogación, la información se adjunta de una forma más informal. Sin embargo, al no poder acceder a estas bases de datos no hay mucho conocimiento al respecto.

Fuentes
* La etnografía Kraus, Daniel, X. Andrade, Ana María Forero y Mauricio Salinas. Rótulos, etnografía y curadurías en el Museo Histórico de la Policía Nacional. Bogotá: Revista de Ciencias Sociales, 2017.

* Museo de la Policía Nacional aniversario Nº 50. Video de Youtube: Noviembre del 2009, 8:24, publicado por Policía de Colombia, 15 de Marzo de 2018, https://www.youtube.com/watch?v=fmFrcjpKXxI. Contiene entrevista al actual director del museo Mayor Humberto Aparicio Navia y opinión sobre el museo de la Ministra de Cultura del 2009 Elvira Cuervo de Jaramillo.

* Museo de la Policía Nacional. Video de Youtube: Diciembre del 2015, 2:39, publicado por Policía de Colombia, 15 de Marzo de 2018, https://www.youtube.com/watch?v=6HJ3lfJpApE

* Prográmese con el Museo de la Policía Nacional: Noviembre del 2016, Video de Youtube, 7:24, publicado por Cimavisión, 15 de Marzo de 2018, https://www.youtube.com/watch?v=RGhmVfX0drM

* La página oficial de la Policía Nacional que contiene información sobre el Museo: https://www.policia.gov.co/historia/museo

* Una página de viajeros que dejan sus opiniones sobre el Museo de la Policía: http://www.viajeros.com/destinos/bogota/3-que-hacer/museo-historico-de-la-policia-nacional

* En la plataforma Tripadvisor también se encuentran comentarios sobre el Museo: https://www.tripadvisor.co/Attraction_Review-g294074-d2556747-Reviews-Museo_Historico_de_la_Policia-Bogota.html

* Alcaldía Mayor de Bogotá D.C, Instituto Distrital de Turismo. Museo Histórico de la Policía Nacional. (Bogotá) http://bogotaturismo.gov.co/museo-historico-de-la-policia-nacional

* Entrevista a guía Esteban, por Nicole Mikly, 6 de Marzo de 2018, transcripción Nicole Mikly.

* Suárez Álvarez, Jairo Enrique. La ciencia de la policía: un estado del arte. Bogotá: Policía Nacional de Colombia, 2009.

* Cheves, Raúl Marcelo. El modelo policial hegemónico en América Latina (Buenos Aires: Universidad, 2005)

* Althusser, Louis. Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Buenos Aires: Nueva visión, 1971.

* Bourdieu, Pierre. “Las formas del capital”, en Poder, derechos y clases sociales. Desclée de Brouwer, 1983.

Referencias
1. Esteban, entrevista. El nombre utilizado para la entrevista (Esteban) es ficticio por la seguridad del entrevistado.
2.
Esteban, entrevista. Prieto, Leopoldo, Et al. Alberto Manrique Martín. Sociedad colombiana de Arquitectos. Alcaldía Mayor de Bogotá. Pág 23-29; 59-63. [en línea] Recuperado en: https://issuu.com/patrimoniobogota/docs/alberto_manrique_mart__n
3.
Esteban, entrevista.
4.
Alcaldía Mayor de Bogotá D.C, Instituto Distrital de Turismo. Museo Histórico de la Policía Nacional. (Bogotá) http://bogotaturismo.gov.co/museo-historico-de-la-policia-nacional
5.
Véase http://www.museonacional.gov.co/colecciones/Pieza_del_mes/2016/Paginas/Abril2016.aspx
6. Esteban, Entrevista.
7. Ibid.
8.
Museo de la Policía Nacional aniversario Nº 50. Video de Youtube: Noviembre del 2009, 8:24, publicado por Policia de Colombia, 15 de Marzo de 2018, https://www.youtube.com/watch?v=fmFrcjpKXxI
9. Esteban, Entrevista.
10. Ibid.
11. Ibid.
12.
Suárez, La ciencia de la policía: un estado del arte, 19.
13. Ibid.
14.
Suárez, La ciencia de la policía: un estado del arte, 103.
15. Ibid., 21, 22, 23.
16.
Althusser, (1971), 14, 29.
17. Suárez, La ciencia de la policía: un estado del arte, 76
18. Ibid., 104
19. Ibid.
20.
Museo de la Policía Nacional. Video de Youtube: Diciembre del 2015, 2:39, publicado por Policia de Colombia, 15 de Marzo de 2018, https://www.youtube.com/watch?v=6HJ3lfJpApE
21. Ibid.
22.
Prográmese con el Museo de la Policía Nacional: Noviembre del 2016, Video de Youtube, 7:24, publicado por Cimavisión, 15 de Marzo de 2018, https://www.youtube.com/watch?v=RGhmVfX0drM
23. Es una maqueta de figuras humanas, en la que se muestra en cuatro pasos la historia de la Policía en Colombia, comenzando por la época precolombina, después pasa por la conquista, la colonia, el periodo republicano y finaliza con la actualidad.
24. Para mayor información, se encuentra la noticia de Sara Kapkin: http://pacifista.co/en-el-museo-de-la-policia-en-bogota-miguel-angel-beltran-sigue-siendo-un-guerrillero-de-las-farc/
25. Esteban, Entrevista.
26.
Raúl Marcelo Cheves, El modelo policial hegemónico en América Latina (Buenos Aires: Universidad, 2005), 25
27. Ibid., 61.
28. Esteban, Entrevista.
29. Ibid.
30.
Exprimidor de Yuca, Colección León, (Amazonas,2000), https://centroleon.org.do/cl/colecciones-antropologicas/4227-exprimidor-de-yuca
31. Esteban, Entrevista.
32. En el siguiente artículo, publicado por la policía: https://policia.gov.co/sites/default/files/publicaciones-institucionales/cuaderno-historico-edicion-12.pdf se destacan elementos que mencionan el museo y sus piezas, como que el Museo Histórico de la Policía guarda uno de los primero carros de tracción animal, o los documentos del archivo del oficial Guillermo Guzmán.
33.
Esteban, Entrevista.
34. Visita guiada, Museo de la Policía.
35.
(1900-1975) Fue un militar que tras un golpe de Estado al entonces presidente Laureano Gómez, llegó al poder y tomó la presidencia de Colombia de 1953 a 1957. En su mandato se realizaron grande obras de infraestructura y también es caracteristico de su mandato la despolitización de la policía.
36. (1960) Abogado y expolítico colombiano. Fue senador de la República y posteriormente fue elegido como alcalde de Bogotá entre 2008 y 2011.
37. Esteban, Entrevista.
38. Daniel Kraus et al. Rótulos, etnografía y curadurías en el Museo Histórico de la Policía Nacional (Bogotá: Revista de Ciencias Sociales, 2017), 176.
39. Esteban, Entrevista.
40. Ibid.
41. Daniel Kraus et al. Rótulos, etnografía y curadurías en el Museo Histórico de la Policía Nacional (Bogotá: Revista de Ciencias Sociales, 2017), 179.
42. Ibid., 166.
43. Esteban, Entrevista.
44.
Suárez, La ciencia de la policía: un estado del arte, 103.
45. Daniel Kraus et al. Rótulos, etnografía y curadurías en el Museo Histórico de la Policía Nacional (Bogotá: Revista de Ciencias Sociales, 2017), 166.
46. Esteban, entrevista.
47. Ibid.
48. Ibid.
49. Ibid.
50.
Museo Histórico de la Policía Nacional, últimas opiniones de viajeros, Viajeros.com (Bogotá): http://www.viajeros.com/destinos/bogota/3-que-hacer/museo-historico-de-la-policia-nacional
51.
Tripadvisor, Museo histórico de la Policía (Bogotá) https://www.tripadvisor.co/Attraction_Review-g294074-d2556747-Reviews-Museo_Historico_de_la_Policia-Bogota.html
52. Esteban, entrevista. La entrada al museo es totalmente gratuita, por lo que, este comentario es falso.
53. Al preguntar en el recorrido sobre el libre acceso a este archivo, los Policías restringen este acceso al cuerpo de policías solamente, por lo que un civil no puede ingresar.

NOMBRE: Museo Histórico de la Policía Nacional
INSTITUCIÓN: Policía Nacional
DIRECCIÓN: Calle 9#9-27, Bogotá, Colombia
WEB: https://www.policia.gov.co/historia/museo
HORARIOS:
De martes a domingo a partir de las 9:00 am hasta las 5:00 pm (Las visitas siempre son guiadas menos los fines de semana que es libre tránsito por algunas salas determinadas)
Entrada Gratuita

 

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Un comentario en “Museo Historico de la Policia Nacional ~ Nicole Juliana Mikly Bernal

  1. Reblogueó esto en Anatomías urbanasy comentado:
    De nuevo, los alumnos del Instituto Raimundo Russi de Historia Aplicada a la Ciencia, la Técnica y la Medicina nos ofrecen una mirada sobre un espacio singular, con colecciones y discursos que remiten al mundo del control y de la disciplina social: el Museo Histórico de la Policía Nacional, en Bogotá, Colombia.

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